Después de 20 años el baterista de La Mississippi vuelve al barrio
El tango “Volver” entona “que veinte años no es nada”. Pero con la vuelta Juan Tordó, el baterista, productor artístico y manager de La Mississippi podemos contradecirlo. No es la primera vez que el músico es vecino de Villa Devoto, hasta el año ´88 vivió en Pedro Morán y San Nicolás. En ese tiempo transcurrido, justo desde que Tordó se alejaba de las calles del barrio, crecía la mítica la banda de blues, que acaba de cumplir 20 años.
“Si bien me mudé a Palermo, nunca me alejé de la zona. El estudio Galápagos donde grabamos “Amor y paz” queda en Miranda y Benito Juárez”.
Allí, en la cocina del último disco, que por su título demuestra que los años de efervescencia pasaron y reclamaba tranquilidad, Juan Tordó comentó que buscaba una casa para mudarse, y un amigo le ofrece la suya que estaba en venta. “Cuando visité ésta casa me enamoré. No vimos ninguna otra. Fue un pase mágico”.
Situada en Emilio Lamarca y Ricardo Gutiérrez, la casa de Tordó y su mujer se encuentra en el límite. “Nosotros compramos los ravioles en Villa del Parque y el diario en Devoto”.
No es por lujosa ni imponente, el atractivo del hogar de Tordó es la buena onda que transmite apenas uno cruza la puerta, donde cuelga una rama de muerdago. Aire fresco en un verano con salida al asfalto caliente. Un loro que saluda amablemente, al pasar por el living que atesora discos de plata y oro de los álbumes “M bugi” y “Bagayo”.
Fiel al estilo porteño de La Mississipi, lo que Tordó disfruta de Villa Devoto es caminar calles adentro. “Fui descubriendo el barrio nuevamente. Me gusta salir y contemplar las casas bajas bien mantenidas. Pasear por la Plaza Arenales. Además, muchos amigos viven por la zona”. Pero el encantamiento de Tordó con su nuevo hogar, se empaña: “Lo único que me molesta es tener la música del templo ubicado en R. Gutierrez y E. Lamarca metida en mi casa en cada ceremonia. Les falta un tratamiento de acústica para atenuar el sonido. Pasaron varios meses desde que fuimos a solicitarles que solucionen el tema y no lo resolvieron. Lo considero una falta de respeto”, concluye.
Tordó aún es recordado por sus participaciones en la década del 70 en bandas exitosas de la época como: Pastoral, Raíces (con Andrés Calamaro) y Prema. También acompañó a solistas de renombre como Lerner, Rada, Piero, Pappo y Litto Nebbia.“En La Mississippi fuimos aprendiendo desde abajo el hacer de la materia. Siempre nos manejamos con un carril independiente. Nuestro público de hoy es heterogéneo, llegamos a tres generaciones aunque no es una música de moda. Nos dedicamos a acentuar nuestro estilo y siempre progresar en lo artístico”, cuenta el batero satisfecho. Lo espera el cuidado de su huerta y tocar el bandoneón.
“Si bien me mudé a Palermo, nunca me alejé de la zona. El estudio Galápagos donde grabamos “Amor y paz” queda en Miranda y Benito Juárez”.
Allí, en la cocina del último disco, que por su título demuestra que los años de efervescencia pasaron y reclamaba tranquilidad, Juan Tordó comentó que buscaba una casa para mudarse, y un amigo le ofrece la suya que estaba en venta. “Cuando visité ésta casa me enamoré. No vimos ninguna otra. Fue un pase mágico”.
Situada en Emilio Lamarca y Ricardo Gutiérrez, la casa de Tordó y su mujer se encuentra en el límite. “Nosotros compramos los ravioles en Villa del Parque y el diario en Devoto”.
No es por lujosa ni imponente, el atractivo del hogar de Tordó es la buena onda que transmite apenas uno cruza la puerta, donde cuelga una rama de muerdago. Aire fresco en un verano con salida al asfalto caliente. Un loro que saluda amablemente, al pasar por el living que atesora discos de plata y oro de los álbumes “M bugi” y “Bagayo”.
Fiel al estilo porteño de La Mississipi, lo que Tordó disfruta de Villa Devoto es caminar calles adentro. “Fui descubriendo el barrio nuevamente. Me gusta salir y contemplar las casas bajas bien mantenidas. Pasear por la Plaza Arenales. Además, muchos amigos viven por la zona”. Pero el encantamiento de Tordó con su nuevo hogar, se empaña: “Lo único que me molesta es tener la música del templo ubicado en R. Gutierrez y E. Lamarca metida en mi casa en cada ceremonia. Les falta un tratamiento de acústica para atenuar el sonido. Pasaron varios meses desde que fuimos a solicitarles que solucionen el tema y no lo resolvieron. Lo considero una falta de respeto”, concluye.
Tordó aún es recordado por sus participaciones en la década del 70 en bandas exitosas de la época como: Pastoral, Raíces (con Andrés Calamaro) y Prema. También acompañó a solistas de renombre como Lerner, Rada, Piero, Pappo y Litto Nebbia.“En La Mississippi fuimos aprendiendo desde abajo el hacer de la materia. Siempre nos manejamos con un carril independiente. Nuestro público de hoy es heterogéneo, llegamos a tres generaciones aunque no es una música de moda. Nos dedicamos a acentuar nuestro estilo y siempre progresar en lo artístico”, cuenta el batero satisfecho. Lo espera el cuidado de su huerta y tocar el bandoneón.

LA MISSISSIPPI POR 20 AÑOS MAS
El festejo de cumpleaños de La Mississippi duró todo el año, llegar a los 20 para una banda de música no es poca cosa. Y luego de transcurrir un 2008 de fiesta, esperan un 2009 recargado: Lanzan un disco en vivo con amigos invitados y nueva tecnología, además reeditan en línea económica sus 6 albúmenes anteriores a través de Universal y con sello propio. Pasos que a ésta altura de la carrera legitiman que son la banda dentro de la cultura del rock nacional que originó la identidad del blues argentino.
El disco se lanza en marzo del 2009, bajo el nombre de “Versiones 20 años más”. Participaron 17 invitados: Ricardo Mollo, Don Vilanova (ex Botafogo), Piti Álvarez (Intoxicados), integrantes de La Mancha de Rolando, Nonpalidece, Beto Satragni y Jimy Santos (Raíces), Oscar Kreimer, Juan Hermida, Eduardo Cirillo, Deborah Dixon, Daniel Raffo y Tom Lupo.
Con la voz de Ricardo Tapia, Gustavo Ginoi (guitarra), Claudio Cannavo (bajo y coros), Gastón Picazo (piano y teclados), Juan Tordó, (batería y percusión). El regreso Luis Robinson en armónica y la incorporación en saxo y flauta de Marcelo Zeta Yeyati, la banda logró un aniversario de alta calidad artística.
Para disfrutar, el 21 de febrero junto a “NonPalidece” en “El Teatro” de Flores.
El festejo de cumpleaños de La Mississippi duró todo el año, llegar a los 20 para una banda de música no es poca cosa. Y luego de transcurrir un 2008 de fiesta, esperan un 2009 recargado: Lanzan un disco en vivo con amigos invitados y nueva tecnología, además reeditan en línea económica sus 6 albúmenes anteriores a través de Universal y con sello propio. Pasos que a ésta altura de la carrera legitiman que son la banda dentro de la cultura del rock nacional que originó la identidad del blues argentino.
El disco se lanza en marzo del 2009, bajo el nombre de “Versiones 20 años más”. Participaron 17 invitados: Ricardo Mollo, Don Vilanova (ex Botafogo), Piti Álvarez (Intoxicados), integrantes de La Mancha de Rolando, Nonpalidece, Beto Satragni y Jimy Santos (Raíces), Oscar Kreimer, Juan Hermida, Eduardo Cirillo, Deborah Dixon, Daniel Raffo y Tom Lupo.
Con la voz de Ricardo Tapia, Gustavo Ginoi (guitarra), Claudio Cannavo (bajo y coros), Gastón Picazo (piano y teclados), Juan Tordó, (batería y percusión). El regreso Luis Robinson en armónica y la incorporación en saxo y flauta de Marcelo Zeta Yeyati, la banda logró un aniversario de alta calidad artística.
Para disfrutar, el 21 de febrero junto a “NonPalidece” en “El Teatro” de Flores.
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